{"version":"1.0","provider_name":"The Body of Christ Church","provider_url":"https:\/\/thebocc.com\/es\/","author_name":"admin","author_url":"https:\/\/thebocc.com\/es\/author\/admin\/","title":"Amar como hermanos - The Body of Christ Church","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"CONsgmaFSe\"><a href=\"https:\/\/thebocc.com\/es\/amar-como-hermanos\/\">Amar como hermanos<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/thebocc.com\/es\/amar-como-hermanos\/embed\/#?secret=CONsgmaFSe\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00abAmar como hermanos\u00bb \u2014 The Body of Christ Church\" data-secret=\"CONsgmaFSe\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script type=\"text\/javascript\">\n\/* <![CDATA[ *\/\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/thebocc.com\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n\/* ]]> *\/\n<\/script>\n","thumbnail_url":"https:\/\/thebocc.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/16-1024x1024.png","thumbnail_width":1024,"thumbnail_height":1024,"description":"A medida que pasan los a\u00f1os tenemos la bendici\u00f3n de ver m\u00e1s y m\u00e1s almas entrar en la gloriosa verdad de nuestro Se\u00f1or Jesucristo. Muchos ven el arrepentimiento en Cristo como el final de un largo viaje. En realidad, el viaje no ha hecho m\u00e1s que empezar. Como era de esperar, los hermanos y hermanas reci\u00e9n arrepentidos est\u00e1n deseosos de confraternizar con otros creyentes de ideas afines en una Iglesia que eleva la doctrina de Cristo. Con demasiada frecuencia, lo que encuentran es un ambiente de pecado, corrupci\u00f3n, ira, odio secreto y luchas. \u00bfC\u00f3mo ocurre esto? La respuesta es sencilla. Mientras muchas iglesias afirman ser expertas en los misterios de Dios &#8211; el estado de la congregaci\u00f3n demuestra que son novatos en una de las lecciones m\u00e1s b\u00e1sicas y m\u00e1s importantes de las escrituras (Ama a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo). 1 Corintios 3:1 Y yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, [even] como a ni\u00f1os en Cristo. 1 Corintios 3:3 Porque a\u00fan sois carnales; pues [there is] habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, \u00bfno sois carnales, y and\u00e1is como hombres? Cuando el Se\u00f1or Jesucristo fund\u00f3 su iglesia sab\u00eda que las corrupciones de los hombres tambi\u00e9n entrar\u00edan en su congregaci\u00f3n. Por eso Cristo dio detalles tan expl\u00edcitos sobre c\u00f3mo sus VERDADEROS disc\u00edpulos tratar\u00edan los conflictos entre ellos. El advenimiento de las infracciones Lucas 17:1-2 Entonces dijo a los disc\u00edpulos: Imposible es que no vengan esc\u00e1ndalos; pero \u00a1ay [unto him], por qui\u00e9n vienen! (2) M\u00e1s le valiera que le colgaran al cuello una piedra de molino y lo arrojaran al mar, que ofender a uno de estos peque\u00f1os. Como hermanos y hermanas que escapan de las corrupciones del mundo, a menudo nos dejamos vencer por nuestra naturaleza carnal. A causa de la envidia, la contienda y el odio que hay en nosotros, podemos decirnos y hacernos cosas hirientes, crueles y malvadas. Peor a\u00fan, cuando se nos reprende por estas cosas, a menudo estamos demasiado cegados por el orgullo para reconocer nuestras faltas. Por eso Cristo nos explic\u00f3 que las ofensas vendr\u00edan en este ministerio pero la destrucci\u00f3n viene a la persona que trae la ofensa. Sin embargo, la sabidur\u00eda de las Escrituras proporciona una salida para todas las almas que buscan verdaderamente el arrepentimiento. Mateo 18:15-17 Y si tu hermano te ofendiere, ve y dile su falta entre t\u00fa y \u00e9l solo; si te oyere, habr\u00e1s ganado a tu hermano. (16) Y si no te oyere, toma contigo uno o dos m\u00e1s, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra. (17) Y si no los oyere, dilo a la iglesia [it]; pero si no oyere a la iglesia, sea para ti como pagano y publicano. La verdadera belleza del cap\u00edtulo 18 de Mateo es que Cristo dio instrucciones sobre c\u00f3mo reconciliarse y hacer las paces con su hermano. Siguiendo las instrucciones anteriores, tienes la oportunidad de hacer las paces con tu hermano \u00abde t\u00fa a t\u00fa\u00bb antes de que haya ocasi\u00f3n de que se cuelen cuentos o se siembre la discordia. Si usted no es capaz de reconciliarse con su hermano uno a uno, usted tiene la oportunidad de involucrar a otros miembros de la iglesia que juzgar\u00e1n el asunto con un ojo imparcial (Lo que significa que van a juzgar de acuerdo a las escrituras). En algunos casos, una persona puede no ver o aceptar su falta incluso despu\u00e9s de ser reprendida por testigos adicionales. Estos casos son llevados ante la congregaci\u00f3n en cuyo momento si se demuestra que una de las partes ya no desea permanecer en la doctrina de Cristo, ya no tendr\u00e1n el privilegio de la comuni\u00f3n. (pero si descuida escuchar a la iglesia, que sea para ti como un pagano y un publicano). Perd\u00f3n y reconciliaci\u00f3n Lucas 11:4 Y perd\u00f3nanos nuestros pecados, porque tambi\u00e9n nosotros perdonamos a todos los que nos deben. No nos dejes caer en la tentaci\u00f3n y l\u00edbranos del mal. Estas palabras est\u00e1n tomadas del Padre Nuestro que nos ense\u00f1\u00f3 Jesucristo. Parte de la raz\u00f3n por la que nos perdonamos f\u00e1cilmente unos a otros es porque somos conscientes de lo paciente y misericordioso que el Se\u00f1or ha sido con nosotros a trav\u00e9s de nuestras ofensas. Lucas 17:3 Mirad por vosotros mismos: Si tu hermano te ofende, repr\u00e9ndele; y si se arrepiente, perd\u00f3nale. El Se\u00f1or nos instruye a reprender o corregir a nuestro hermano cuando peca contra nosotros y \u00abSI\u00bb se arrepiente(Confiesa y abandona su pecado Proverbios 28:13 \/ No es pecado de muerte) debes perdonarlo. No siempre nos resulta f\u00e1cil perdonarnos, sobre todo si la ofensa fue muy hiriente o nos enfad\u00f3. Las Escrituras nos dicen que vendr\u00e1n tiempos en que las ofensas nos enojar\u00e1n, pero el esp\u00edritu de Cristo nos amonesta a evitar el pecado. Efesios 4:26-27 Airaos y no pequ\u00e9is; que no se ponga el sol sobre vuestra ira: (27) Ni deis lugar al diablo. La Escritura nos dice que nos enojemos y no pequemos &#8211; No dejes que tu enojo te lleve a quebrantar los mandamientos cediendo al odio y al rencor. El Se\u00f1or nos manda reconciliarnos antes de que acabe el d\u00eda. Cuando cedemos a nuestra ira, estamos (dando lugar al diablo) \u00a1y el diablo NO tiene lugar en el Cuerpo de Cristo! El nuevo mandamiento Juan 13:34-35 Un mandamiento nuevo os doy: Que os am\u00e9is unos a otros; como yo os he amado, que tambi\u00e9n os am\u00e9is unos a otros. (35) En esto conocer\u00e1n todos [men] que sois mis disc\u00edpulos, si os ten\u00e9is amor los unos a los otros. As\u00ed como el Se\u00f1or Jesucristo mostr\u00f3 su amor por sus disc\u00edpulos con sus acciones, as\u00ed tambi\u00e9n nosotros debemos tratarnos unos a otros con el mismo amor y compasi\u00f3n. Este amor es la prueba de que somos disc\u00edpulos de Cristo y servidores de su voluntad. 1Juan 3:14-15 Sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama [his] hermano permanece en la muerte. (15) Cualquiera que aborrece a su hermano es [&hellip;]"}