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<oembed><version>1.0</version><provider_name>The Body of Christ Church</provider_name><provider_url>https://thebocc.com/es/</provider_url><author_name>admin</author_name><author_url>https://thebocc.com/es/author/admin/</author_url><title>Amar como hermanos - The Body of Christ Church</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="BKVpBi1F2a"&gt;&lt;a href="https://thebocc.com/es/amar-como-hermanos/"&gt;Amar como hermanos&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="https://thebocc.com/es/amar-como-hermanos/embed/#?secret=BKVpBi1F2a" width="600" height="338" title="&#xAB;Amar como hermanos&#xBB; &#x2014; The Body of Christ Church" data-secret="BKVpBi1F2a" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;script type="text/javascript"&gt;
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Mientras muchas iglesias afirman ser expertas en los misterios de Dios &#x2013; el estado de la congregaci&#xF3;n demuestra que son novatos en una de las lecciones m&#xE1;s b&#xE1;sicas y m&#xE1;s importantes de las escrituras (Ama a tu pr&#xF3;jimo como a ti mismo). 1 Corintios 3:1 Y yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, [even] como a ni&#xF1;os en Cristo. 1 Corintios 3:3 Porque a&#xFA;n sois carnales; pues [there is] habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, &#xBF;no sois carnales, y and&#xE1;is como hombres? Cuando el Se&#xF1;or Jesucristo fund&#xF3; su iglesia sab&#xED;a que las corrupciones de los hombres tambi&#xE9;n entrar&#xED;an en su congregaci&#xF3;n. Por eso Cristo dio detalles tan expl&#xED;citos sobre c&#xF3;mo sus VERDADEROS disc&#xED;pulos tratar&#xED;an los conflictos entre ellos. El advenimiento de las infracciones Lucas 17:1-2 Entonces dijo a los disc&#xED;pulos: Imposible es que no vengan esc&#xE1;ndalos; pero &#xA1;ay [unto him], por qui&#xE9;n vienen! (2) M&#xE1;s le valiera que le colgaran al cuello una piedra de molino y lo arrojaran al mar, que ofender a uno de estos peque&#xF1;os. Como hermanos y hermanas que escapan de las corrupciones del mundo, a menudo nos dejamos vencer por nuestra naturaleza carnal. A causa de la envidia, la contienda y el odio que hay en nosotros, podemos decirnos y hacernos cosas hirientes, crueles y malvadas. Peor a&#xFA;n, cuando se nos reprende por estas cosas, a menudo estamos demasiado cegados por el orgullo para reconocer nuestras faltas. Por eso Cristo nos explic&#xF3; que las ofensas vendr&#xED;an en este ministerio pero la destrucci&#xF3;n viene a la persona que trae la ofensa. Sin embargo, la sabidur&#xED;a de las Escrituras proporciona una salida para todas las almas que buscan verdaderamente el arrepentimiento. Mateo 18:15-17 Y si tu hermano te ofendiere, ve y dile su falta entre t&#xFA; y &#xE9;l solo; si te oyere, habr&#xE1;s ganado a tu hermano. (16) Y si no te oyere, toma contigo uno o dos m&#xE1;s, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra. (17) Y si no los oyere, dilo a la iglesia [it]; pero si no oyere a la iglesia, sea para ti como pagano y publicano. La verdadera belleza del cap&#xED;tulo 18 de Mateo es que Cristo dio instrucciones sobre c&#xF3;mo reconciliarse y hacer las paces con su hermano. Siguiendo las instrucciones anteriores, tienes la oportunidad de hacer las paces con tu hermano &#xAB;de t&#xFA; a t&#xFA;&#xBB; antes de que haya ocasi&#xF3;n de que se cuelen cuentos o se siembre la discordia. Si usted no es capaz de reconciliarse con su hermano uno a uno, usted tiene la oportunidad de involucrar a otros miembros de la iglesia que juzgar&#xE1;n el asunto con un ojo imparcial (Lo que significa que van a juzgar de acuerdo a las escrituras). En algunos casos, una persona puede no ver o aceptar su falta incluso despu&#xE9;s de ser reprendida por testigos adicionales. Estos casos son llevados ante la congregaci&#xF3;n en cuyo momento si se demuestra que una de las partes ya no desea permanecer en la doctrina de Cristo, ya no tendr&#xE1;n el privilegio de la comuni&#xF3;n. (pero si descuida escuchar a la iglesia, que sea para ti como un pagano y un publicano). Perd&#xF3;n y reconciliaci&#xF3;n Lucas 11:4 Y perd&#xF3;nanos nuestros pecados, porque tambi&#xE9;n nosotros perdonamos a todos los que nos deben. No nos dejes caer en la tentaci&#xF3;n y l&#xED;branos del mal. Estas palabras est&#xE1;n tomadas del Padre Nuestro que nos ense&#xF1;&#xF3; Jesucristo. Parte de la raz&#xF3;n por la que nos perdonamos f&#xE1;cilmente unos a otros es porque somos conscientes de lo paciente y misericordioso que el Se&#xF1;or ha sido con nosotros a trav&#xE9;s de nuestras ofensas. Lucas 17:3 Mirad por vosotros mismos: Si tu hermano te ofende, repr&#xE9;ndele; y si se arrepiente, perd&#xF3;nale. El Se&#xF1;or nos instruye a reprender o corregir a nuestro hermano cuando peca contra nosotros y &#xAB;SI&#xBB; se arrepiente(Confiesa y abandona su pecado Proverbios 28:13 / No es pecado de muerte) debes perdonarlo. No siempre nos resulta f&#xE1;cil perdonarnos, sobre todo si la ofensa fue muy hiriente o nos enfad&#xF3;. Las Escrituras nos dicen que vendr&#xE1;n tiempos en que las ofensas nos enojar&#xE1;n, pero el esp&#xED;ritu de Cristo nos amonesta a evitar el pecado. Efesios 4:26-27 Airaos y no pequ&#xE9;is; que no se ponga el sol sobre vuestra ira: (27) Ni deis lugar al diablo. La Escritura nos dice que nos enojemos y no pequemos &#x2013; No dejes que tu enojo te lleve a quebrantar los mandamientos cediendo al odio y al rencor. El Se&#xF1;or nos manda reconciliarnos antes de que acabe el d&#xED;a. Cuando cedemos a nuestra ira, estamos (dando lugar al diablo) &#xA1;y el diablo NO tiene lugar en el Cuerpo de Cristo! El nuevo mandamiento Juan 13:34-35 Un mandamiento nuevo os doy: Que os am&#xE9;is unos a otros; como yo os he amado, que tambi&#xE9;n os am&#xE9;is unos a otros. (35) En esto conocer&#xE1;n todos [men] que sois mis disc&#xED;pulos, si os ten&#xE9;is amor los unos a los otros. As&#xED; como el Se&#xF1;or Jesucristo mostr&#xF3; su amor por sus disc&#xED;pulos con sus acciones, as&#xED; tambi&#xE9;n nosotros debemos tratarnos unos a otros con el mismo amor y compasi&#xF3;n. Este amor es la prueba de que somos disc&#xED;pulos de Cristo y servidores de su voluntad. 1Juan 3:14-15 Sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama [his] hermano permanece en la muerte. (15) Cualquiera que aborrece a su hermano es [&hellip;]</description></oembed>
